Hoy nos vamos y estamos muy tristes, hemos hecho amigos nuevos, tenido experiencias inolvidables, aprendido a bucear, vivido la selva en estado puro, visto elefantes, leopardos y otro sin fin de animalitos autóctonos.
Ha sido un lujo de viaje y ahora entiendo porque a este pais lo llaman el paraiso, porque es tal cual.
Con sus palmeras, su vegetación impresionante, sus mil tonos de verde... el otro día en Trinco, Patrik comentó que era curioso que hubiese viviendas y tienducas por las calle de la ciudad y luego zonas completamente selváticas como esperando a que la gente fuera y se hiciera su casita y la verdad es que sí que es curioso, parece estat esperando a acoger a cualquier visitante.
Es un pais donde la gente es amable, cordial (aunque lo que quieran es tu dinero, un poco al menos) y super acogedora. Donde se ayudan los unos a los otros, donde siempre te acaban diciendo "ari, ari, ari, ari" (ok, ok, ok) y quieren verte sonreir. Donde aunque se ve que no tienen mucho, comparten con los demás (perros, gatos, personas...) y sonrien con miradas sinceras.
Es un país con ciento y un mil cosas que ver y experimentar, que aunque de tamaño es pequeño, podrías estar meses aprendiendo y disfrutando de cosas nuevas.
Además aunque estábamos en pleno monzón exceptuando en Nuwara Eliya, el tiempo ha sido fantástico, incluso un poco demasiado calor.
Y Nilaveli en particular es la tierra prometida, todavía sin explotar turisticamente (no hay nada de nada) con playas salvajes con el agua a la temperatura perfecta, sin suciedad y sin porquerias varias, llena de vida, por donde corretean cientos de cangrejos.
Tan solo queda despedirse hasta la próxima aventura!!!
P.D. en Negombo no hay nada que ver, tan solo tomarse el último zumito mirando al mar y despedirse de esta tierra maravillosa. (O comprar las ultimas cosillas, hay de todo lo que te has ido encontrando por el camino, reconozco que no hemos preguntado el precio por si acaso)