Esta mañana nos hemos levantado tardecito, sobre las 8.00 con la mesa de nuestra terracita preparada para el desayuno... y después Sigiriya.
Sigiriya es una roca enorme que encima tiene las ruinas de un palacio. Al llegar allí y ver todas esas pasarelas y escaleras me daba un poco de respeto por el tema del vertigo. Además de los españoles que hemos conocido en el viaje dos de ellos decían que se habían quedado a medio camino por el vértigo ... así que vamos a ver!
La verdad es que impresiona y la parte de subir a las pinturas por las escaleras no la he hecho, he sido covarde y he tirado recto hacia la cima.
Una vez llegas a los piés del León y miras la infrastructura para subir, te lo piensas, pero qué demonios solo se está aquí una vez... así que me armo de paciencia y valor y un local me ve con cara de ohhh muero!! Me coje de la mano y va tirando de mi sin soltarme hasta arriba, claro está luego me ha pedido unas rupillas por el favor...
Las vistas desde arriba son increíbles además como hoy estaba un poco nublado la verdad es que hacía muchísimo calor pero se podia aguantar bien... se supone que son 1300 escalones, pero se hacen bien porque va por tramos y con descansos entre medias, mucho mejor que Dambulla o que la catarata que hasta ahora creo que ha sido lo más duro y además bajo la lluvia después de los 8.300 metros de Horton Plains.
Las pasarelas se hacen bien, porque no se ve el suelo en ningún momento entre escalón y escalón y si se ve (muy poco) es cuando está solo ligeramente por encima y no a demasiada altura... así que, bien se hace muy bien.
Luego hemos ido a comer y nos hemos encontrado con unos españoles que acaban de llegar y qué casualidad eran los que iba Yurk a recoger... mañana les veremos en Polonnaruba.
Conclusión iba un poco acojonada pero todo ha salido bien, y las vistas y las ruinas son muy bonitas y merecen mucho la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario